Bandera de Argentina

POLITIKUS ARGENTIUM

Liberales · Peronistas · Radicales — 5 a 20 jugadores
Un solo celular. Todos cara a cara.
Politikus se juega mirándote a los ojos: leé las caras, mentí, acusá y descubrí quién es quién.

¿Cómo se juega?

Politikus Argentium es un juego de engaño y deducción social para 5 a 20 jugadores. Unos pocos son peronistas infiltrados (y entre ellos, Perón); el resto son Liberales que no saben quién es quién. Ronda a ronda se forma un gobierno y se sancionan leyes. ¿Quién termina controlando el Congreso?

Los bandos

  • Liberales (mayoría, no se conocen): ganan con 5 leyes liberales o exiliando a Perón.
  • Peronistas + Perón (minoría, se conocen entre sí): ganan con 6 leyes peronistas, o logrando que Perón sea elegido Presidente cuando ya hay 3+ leyes peronistas.
  • Radicales (solo en Modo XL, juegan aparte): ganan con 5 leyes radicales.

Cada ronda, paso a paso

  1. El Jefe de campaña nomina a un Presidente.
  2. Todos votan SÍ/NO a ese gobierno. Si gana el SÍ, asume.
  3. Fase legislativa: el Jefe roba 3 leyes y descarta 1; el Presidente recibe 2 y promulga 1 (la otra se descarta).
  4. Según el tablero, se puede activar un poder.
  5. Si gana el NO, sube el contador de elecciones fallidas y le toca al siguiente Jefe.

Poderes, veto y reglas

Poderes (los activa el Jefe de campaña al promulgarse ciertas leyes peronistas; cuáles, depende de cuántos juegan):

  • Investigar partido: ve el bando de un jugador.
  • Espiar el mazo: ve las próximas 3 leyes (solo en partidas de 5-6).
  • Elección especial: elige a dedo al próximo Jefe.
  • Exiliar: saca del juego a un jugador. Si era Perón, ¡ganan los Liberales!

Veto: con 5 leyes peronistas en el tablero, el Presidente puede proponer tirar las 2 cartas sin sancionar nada (lo decide el Jefe).

Elecciones fallidas: si se rechazan 3 gobiernos seguidos, hay caos: se promulga a ciegas la ley de arriba del mazo.

¡Ojo con Perón! Con 3+ leyes peronistas, si eligen a Perón como Presidente, ganan los peronistas al instante. Cuidado a quién votan.

Modo Random (opcional)

Si el host lo activa, cada 2 rondas pasa un evento histórico argentino al azar que cambia las reglas por un rato:

  • COVID 2020: el Jefe puede gobernar por DNU y promulgar a ciegas la carta de arriba del mazo.
  • Mundial: se levantan los límites de reelección (pueden repetir Presidente y Jefe).
  • Hiperinflación: se descartan las 3 cartas de arriba del mazo.
  • Default 2001: el próximo poder presidencial queda anulado.
  • Paro general: la próxima votación necesita 2/3 para aprobarse.
  • Cadena nacional: el Jefe de campaña debe confesar su partido.
  • Indulto: vuelve al juego el último jugador exiliado.
  • «Que se vayan todos»: el próximo gobierno se rechaza automáticamente.
  • Asado y tregua: se revela el partido de un jugador al azar.
  • Apagón: la próxima votación es secreta (no se ve quién votó qué).

Roles especiales (opcional)

Si el host los activa, algunos jugadores dejan de ser Liberales y pasan a ser roles independientes (parecen Liberales, pero juegan para su propio objetivo):

  • Anarquista: gana si lo exilian (que el Jefe lo eche creyendo que es Perón). No le importan las leyes.
  • Monárquico: odia la república liberal — gana si NO ganan los Liberales (que gane el peronismo o los radicales).
  • Empresario: va con la plata — gana si se promulgan 4+ leyes liberales.

Pueden cumplir su objetivo además del bando que gane la partida.

¿Pocos jugadores? El que crea la sala puede completar con bots que juegan solos.

Poné tu nombre arriba y creá o unite a una partida.

Quiénes somos

Mapa cenital argentino (1975)
Mapa cenital argentino (1975)

«Todo acto es político.»

Politikus Argentium nació en una cena de primos — entre charlas, risas y discusiones de sobremesa.

Elegimos a Perón por todo lo que representa su figura: lo podés amar o lo podés odiar, pero si sos argentino, lo identificás. ¿Podríamos haber elegido a otro? Sí o no… pero fue justo Perón.

Los partidos que incluimos buscan representar a la mayoría del electorado promedio, no a una bandera en particular.

No queremos atacar a nadie. Queremos que este juego sea el puntapié para generar debates sobre la realidad política en las familias argentinas: que se hable, que se discuta, que se juegue.